EL ARTICULO

02.10.2015 07:50

Cómo escribir un artículo

NOTA: Te pido que despues de leer este artículo descargues las indicaciones para el tema vinculador de este semestre

Introducción

Qué es el artículo

La literatura abarca tres grandes áreas: la poesía cuyo objetivo es la «creación de belleza» (se divide en épica —epopeya, canta de gesta, romance, leyenda, cuento, mito y novela—, lírica —oda, elegía, canción, égloga y epigrama— y dramática —con los géneros mayores como la tragedia, la comedia y el drama, y los géneros menores como la zarzuela, la ópera y el entremés—), la oratoria cuyo fin es convencer y la didáctica cuya meta es enseñar (se divide en fábula y ensayo). El artículo es nieto de la didáctica, hijo legítimo del ensayo; un escrito donde el autor manifiesta su pensamiento sobre determinado tema.

Ciertamente el artículo es uno de los géneros literarios más jóvenes. Su primera gran difusión va de la mano del nacimiento de la imprenta, de los diarios y periódicos impresos y se prolonga hasta nuestros días con la revolución editorial que ha supuesto el migrar de gran parte de las grandes cadenas editoriales, casas de redacción y periodismo a Internet.

La finalidad del artículo

Un artículo tiene una finalidad: comunicar un mensaje basado en la verdad. Esa misma finalidad es su porqué más íntimo, su razón de ser y fundamento. Es verdad que el artículo guarda la impronta del modo de comunicar del autor (razón por la cual muchas veces se tacha de subjetivo), pero más que menguar su valor deja ver lo dinámica y versátil como puede ser expuesta esa verdad. No se puede negar que el artículo, al estar sujeto a la libertad humana, también puede ser adulterado y desviado de su fin.

 

D. Tipos de artículo

No todos los artículos son del mismo tipo. Repasemos los principales:

1. Editoriales

La editorial nunca, o muy raramente, va firmada. Es propiamente la opinión del medio de comunicación sobre el tema en boga o de su particular interés. Normalmente su extensión no es grande (de quince a 20 líneas). La editorial ayuda a captar la tendencia de un medio de comunicación. Es parte integrante ordinaria de la estructura del periódico.

2. Columnas

Las columnas son los espacios destinados al uso de los escritores y periodistas que forman parte del equipo de colaboradores habituales de un medio de comunicación. Las más de las veces coinciden con ser los mismos que escriben los artículos de opinión y suelen estar en sintonía con el parecer ideológico y la tendencia del periódico que les publica. Sin embargo, las temáticas abordadas no siempre se tratan a manera de artículo; también suelen expresarse a través de narraciones, cuentos, poesías, cartas abiertas, etc. La columna también es parte integrante ordinaria de la estructura del periódico.

3. Actualidad

Los artículos de actualidad tratan temáticas vigentes, muchas veces polémicas, y los autores suelen ser especialistas en la materia tratada aunque no colaboren habitualmente en el periódico que les concede el espacio. Al igual que en los otros casos, el periódico o revista abre sus páginas a los que coinciden con su postura general sobre el tema en cuestión. Ha pasado a formar parte ordinaria de la estructura de un periódico, especialmente de los suplementos.

4. Análisis y fondo

Los artículos de análisis y fondo son trabajos más o menos extensos firmados por especialistas que colaboran habitualmente en algunas de las secciones de un periódico o revista. Dependiendo del tema, suelen aparecer en uno de los suplementos semanales con los que cuenta el medio de comunicación.

5. Opinión y reflexión

El artículo de opinión busca expresar un juicio sobre un tema cuestionable. El de reflexión pretende suscitar el considerar nueva o detenidamente algo. Suelen ser breves, concisos y firmados por personajes públicos importantes y en consonancia con la ideología del periódico. Algunas veces los columnistas son los autores de este tipo de artículos. Es parte integrante ordinaria de la estructura del periódico.

6. Investigación

Los artículos de investigación son los reportajes, más o menos extensos, sobre temas bien diversos encomendados a uno de los periodistas del medio en cuestión y en un área de su competencia.

 

E. La importancia de la lectura

Uno de los factores que determinan la calidad (estilística, sintáctica, morfológica, estética, comunicativa, etc.) de un artículo es la lectura. Se ha llegado a decir que un buen escritor es, ante todo, un buen lector. Y así es.Y es que del contacto de las letras hechas pensamiento que se introducen en nuestro yo más interno a través de los grandes vitrales de nuestros ojos se logran buenos productos como fruto de ese continuo roce entre lectura-escritura.

Así, no nos equivocamos al decir que la lectura es la fuente inmediata y pilar de apoyo del articulista y, en general, de todo escritor. Un repaso por la historia de la literatura universal nos lo confirma: desde los autodidactas hasta los formados en las mejores universidades, todos eran ávidos lectores.

 

F. Tipos de lectura

Si bien este trabajo está centrado en el artículo nos vamos a permitir un breve y general «excursus» sobre los tipos de lectura.

1. Lectura selectiva

Consiste en hojear y «ojear» para obtener una idea general de la publicación. No va a los detalles sino que se satisface con el repaso del título de los artículos, nombre de los autores, fechas, bibliografía, nombres de capítulos y subtítulos y, sobre todo, con las imágenes.

2. Lectura crítica

Consiste en evaluar la fuente (confiabilidad que se le puede dar al autor, si es experto en la materia o no, si es tendencioso, bibliografía en la que se apoya, etc.), definir el propósito del autor (informar, persuadir, instruir), identificar el lenguaje (objetivo, subjetivo, connotaciones, tono), reconocer los objetivos del autor, verificar el tema del que trata el texto, registrar las tesis o hipótesis central y las secundarias, analizar las contradicciones internas del texto en caso de que las haya, identificar si la argumentación es débil y reconocer si el texto es tendencioso.

3. Lectura de comprensión

Consiste en reconocer las ideas principales y saber exponer, aunque sólo sea mentalmente, el tema central y la tesis; abarca el distinguir cómo está organizado el texto, localizar los enunciados de apoyo y comprender las intenciones del autor (además de la argumentación).

4. La interpretación

Comprendida una obra, es decir, evaluado el propósito, tesis o hipótesis central y contradicciones internas y entendidos los contenidos del texto, se está en grado de proceder a su interpretación. La interpretación: a) evalúa la fuente, su veracidad, confiabilidad y actualización; b) identifica el propósito y objetivo del autor; c) descubre el tema; d) define la tesis o hipótesis central; e) evalúa los razonamientos con los que el autor argumenta su tesis (¿es confiable, verosímil o contradictoria? ¿Está basada en hechos, inferencias u opiniones?); y f) distingue las contradicciones internas.

Dicho todo lo anterior, penetremos al fin en el arte de la redacción de un artículo.

El artículo tiene tres momentos: uno anterior en el que está todo el contexto previo a su elaboración y le sirve de apoyo e impulso; el momento concreto de la confección (que es el centro de todo este trabajo) y uno posterior en el cual se da continuidad y fortalece.

 

Antes

A. ¿Tenemos algo que decir?

La primera prerrogativa de quien va escribir es tener algo que comunicar. De aquí se desprende todo lo demás. Sin un mensaje, el artículo, y toda la literatura, carece de sentido. Sin embargo no basta el mensaje por sí mismo sino la autenticidad e importancia de ese mensaje. En buena medida, el éxito y difusión de un artículo estriba no únicamente en la excelencia estilística cuanto en la importancia de lo comunicado. ¡Cuántos artículos hermosos, bien escritos, pero intrascendentes!

Por ello es justo preguntarse, antes de escribir sobre el tema que se ha elegido, si en realidad es de provecho. No cabe duda que cada autor tiene la facultad de escribir sobre lo que se le pegue la gana, pero como redacción no se puede separar de comunicación de la verdad, hemos de valorar detenidamente el tema de cara un impacto profundo y mayor.

B. Elegir un tema de especialización

Hay muchos que les interesa escribir pero no saben cómo empezar. Ven la redacción como un ideal inalcanzable o al que podrán llegar poco antes que se apague la luz de su existencia. Ninguna suposición más falsa que ésta. Quien quiera escribir necesita tener el gusto, la inclinación por hacerlo. Ese es el primer paso si bien insuficiente.

Es óptima la búsqueda de un tema de especialización que marque la ruta a seguir. De esta manera no sólo se tratarán de encontrar los momentos para escribir sobre aquello que nos gusta sino también sobre aquello que conocemos (facilitando además la inversión de tiempo en el producto que queremos lograr). Gusto por un tema y conocimiento sobre el mismo igual a posibilidad de artículo.

II. Durante

Llegamos al meollo de todo este discurso, al momento preciso en que el pensamiento se convierte en letras; a la prueba muchas veces temida y otras tantas ansiada del transmutar el mensaje en artículo. Consideremos aún algunos aspectos cardinales.

 

Cuatro aspectos a considerar

1. ¿Tenemos claro qué queremos comunicar? La proposición, la idea principal y las secundarias

2. A quién va dirigido

3. En dónde se puede publicar

4. El lenguaje utilizado

 

La elaboración del artículo

Nos centramos ahora en el momento en que procedemos a la manufactura del artículo. Hay al menos tres maneras principales de comenzar, desplegar y sellar un artículo. La forma clásica inicia con una introducción al tema dejando entrever la proposición y la idea principal, prosigue con un desarrollo de las ideas secundarias siempre en relación con la principal y concluye con una recapitulación de lo dicho y la remarcación de la idea madre apoyada en la proposición.

Ciertamente es una forma válida pero dado que los artículos son de distintos tipos (ya lo hemos visto), me propongo ofrecer otras formas de desenvolvimiento dotadas, a mi juicio, de igual valor y hasta cierto punto análogas. Siempre presuponen todo lo hasta aquí visto.

Hechos, causas y consecuencias

Esta forma es sobre todo aplicable a los artículos de actualidad, análisis e investigación.

1.1 Hechos

Aquí se exponen sucintamente los acontecimientos o ideas más recientes relacionadas con el tema del que se va a hablar. Por ejemplo, si fuera a escribir un análisis sobre la situación política entre Israel y Palestina, mencionaría las últimas reuniones bilaterales, los acuerdos tomados, las revueltas que se han sucedido, etc. Si el tema fuera, sobre la actualidad de la literatura española, traería a colación el impacto de los autores de lengua española a nivel internacional agregando, en caso de tenerlos, datos de listas de ventas de estos en comparación con otros, características de su obra y pensamiento, etc. Además mencionaría quiénes son, dónde están, cuáles son sus obras...

1.2 Causas

Las causas nos llevan al antecedente del tema: lo justifican, explican sus orígenes y lo colocan en un marco. Volviendo a los ejemplos del apartado anterior, habría de acudir a la historia para explicar los motivos de la actual situación entre Israel y Palestina: por qué inició un conflicto entre ambos, a qué tiempo se remonta, cuáles fueron las causas, qué enfrentamientos más conocidos se han dado, cuántas víctimas hubieron, por qué se ha incrementado el odio... En el segundo caso, el de la literatura española, recurriríamos a los orígenes de la misma, a los primeros autores más conocidos, al por qué y al cómo de su expansión, a los autores que más han apoyado su «globalización».

1.3 Consecuencias

Toda causa tiene un efecto. Los hechos vienen a ser el término medio de algo que se aproxima, por ello en las consecuencias se expone lo qué puede suceder, positivo o negativo, de la situación o tema estudiados sobre los que se escribe el artículo. Es propiamente aquí donde el artículo puede tener la mayor carga subjetiva, pero mientras el autor se apegue lo más posible y de modo neutral a la realidad, a la verdad, de ahí derivarán los posibles y sanos corolarios.

Retomando los dos ejemplos antes dichos, el de las relaciones israelí-palestinas por ejemplo, se esgrimirá una solución pacífica, la inminencia de un Estado Palestino o la continuidad del conflicto dando las razones de ello. En el caso de la literatura se podrá vislumbrar un futuro aún más prometedor o un declive de acuerdo a la producción de libros de los muchos o pocos autores hispanoamericanos actuales; se podrá hablar de las consecuencias en la literatura mundial de la influencia del pensamiento de los autores, la validez de sus propuestas, etc.

En resumen: los hechos son el conglomerado de imágenes, colores, trazos y formas de una pintura, las causas son el marco y el porqué de la pintura y las consecuencias la valoración y proyección de los ahí plasmado. Los hechos hacen las veces de introducción, las causas de desarrollo y las consecuencias de conclusión.

2. A partir de interrogantes

Otra forma a partir de la cual se puede construir un artículo es apelando a la interrogación de manera que la redacción vaya tomando un curso más fácil. Es la forma más ágil de producir artículos y está en íntima relación con las otras formas antes expuestas de redacción (la clásica y la de hechos, causas y consecuencias). El artículo a partir de interrogantes se aplica con mayor soltura a las editoriales, columnas, opinión y reflexión.

2.1 Qué

Transporta al planteamiento: qué voy a decir, qué quiero comunicar, qué sucedió, de qué voy a escribir. Equivale a la introducción o a los hechos.

2.2 Por qué, para qué, de dónde

Conducen al desarrollo a la vez que lo justifica: por qué voy a escribir de lo que voy a escribir. Acto seguido escribo sobre ello. Equivale a las causas y al desarrollo.

2.3 Cómo, a dónde

Llevan al desenlace. Cómo entender todo lo anterior, a dónde nos lleva, cómo repercute. Equivale a la conclusión o a las consecuencias.

C. Enriquecer el artículo (inclusión de citas, comentarios, frases, etc.)

Con la práctica es más sencillo ir enriqueciendo nuestros artículos a la par que los vamos escribiendo. Para los principiantes conviene que tras la redacción trazada, al inicio, por un esquema, se vuelva a ella no únicamente para una relectura que permita reencauzar correctamente algunas expresiones no del todo adecuadas o corregir lo corregible, sino también para agregar datos, historias, imágenes, comentarios, bibliografía, citas, etc.

 

D. La extensión del artículo

La extensión del artículo está condicionada al tema. No existe, en el tema de la extensión, artículo modelo. Cada cual, según su especie, es único. Es verdad que se agradece más un artículo que en poco te diga mucho (sin caer en la falaz quimera de que en poco te lo diga todo), pero habrá muchas ocasiones en que amerite una extensión mayor dependiendo de hasta qué punto se quiere indagar y exponer.

Un artículo de corta extensión y bien hecho está adornado la mayoría de las veces por la armonía perfecta entre ideas claras, proposición directa, lenguaje adecuado, datos de interés, cultura general, citas apropiadas, reflexiones naturales y aplicaciones a la vida del lector.(VER FICHA DE INDICACIONES) ¿Y se puede lograr todo esto en el mismo producto? ¡Claro que sí! Posiblemente no salga a la primera, pero la continuidad, el empeño en el trabajo nos ayudará muchísimo mientras haya interés por superarse.

No está de más recordar, según los expertos, que el lector medio no lee ordinariamente más de hoja y media (en Internet se traduce como lo que abarca de primera vista la pantalla) y que si en la primera frase no se logró captar su atención, abandonará la lectura del artículo.

 

FAVOR DE REVISAR LA FICHA DE INDICACIONES